La prensa manual y el registro a ojo
Los primeros pedidos se imprimían con una sola prensa de cuatro estaciones y secado al aire. Aprendimos a calibrar la racle por tacto y a anotar cada mezcla de tinta en un cuaderno que todavía guardamos. Esa etapa dejó una costumbre que mantenemos: ninguna tirada sale sin una prueba física previa sobre la tela real del cliente.