Serigrafía sobre tejido plano y punto
Tiradas medianas y largas con tintas plastisol o base agua según el destino de la prenda. Registramos el Pantone de referencia antes de imprimir y guardamos la ficha para repetir el color en pedidos posteriores.
Organizamos la producción en tres frentes que se combinan según el pedido: impresión serigráfica sobre prendas, confección de uniformes de planta y merchandising corporativo con control de color por lote. Cada programa define gramaje, tipo de tinta, refuerzos de costura y calendario de entregas parciales antes de arrancar la tirada.
Antes de arrancar una tirada conviene resolver dudas de materiales, tiempos y control de color. Estas son las consultas que más aparecen cuando una empresa privada evalúa un programa de impresión textil o vestuario laboral.
Primero revisamos cuántas sedes necesitan prendas, si comparten el mismo logotipo y si los talles varían por región. Con eso armamos una ficha técnica única y entregas parciales, de modo que cada sede reciba su lote sin duplicar planchas ni repetir pruebas de color. Si el volumen es sostenido, conviene fijar un calendario trimestral en lugar de pedidos sueltos.
El plastisol da colores más opacos y resiste bien lavados frecuentes, por eso se usa en uniformes de planta y prendas de trabajo. La base agua penetra la fibra y deja un tacto más suave, ideal para camisetas promocionales de uso ocasional. En un mismo programa podemos combinar ambas técnicas según el destino de cada artículo.
Sí, siempre que la tinta se prepare con la misma formulación y se archive la muestra aprobada. Guardamos la referencia de cada programa y hacemos una prueba física antes de cada nueva tirada. Si el proveedor de tela cambia, avisamos porque el soporte puede alterar ligeramente el tono final.
Cantidad por talle, tipo de prenda, uso previsto (planta, atención al público, mantenimiento), ubicación del logotipo y si lleva bordado o serigrafía. También nos ayuda saber si hay fecha límite por un evento o apertura. Con esos datos definimos tejido, refuerzos y método de marcado.
La impresión se realiza en nuestras prensas automáticas de estaciones múltiples, lo que permite controlar registro y presión durante toda la tirada. La confección de uniformes se hace con talleres textiles asociados bajo especificación técnica nuestra. Esto mantiene la trazabilidad entre la muestra aprobada y el lote final.
Depende del artículo y del volumen. Camisetas y gorras serigrafiadas suelen resolverse en pocas semanas desde la aprobación de la muestra. Prendas de abrigo o bolsas con refuerzos requieren más tiempo de confección. Recomendamos cerrar el pedido con margen respecto a la fecha del evento para absorber imprevistos de tela.
Si tu consulta no aparece acá, escribinos a info@screanola.com o revisá las condiciones generales en términos y la política de privacidad.
Cada programa de Screanola arranca con una decisión técnica: qué soporte, qué tinta y qué tipo de registro necesita la prenda. A partir de ahí se define el resto. No trabajamos con un único formato cerrado, sino con combinaciones de maquinaria, tejido y acabado que se ajustan al uso real de la prenda dentro de la empresa.
Tiradas medianas y largas con tintas plastisol o base agua según el destino de la prenda. Registramos el Pantone de referencia antes de imprimir y guardamos la ficha para repetir el color en pedidos posteriores.
Mezclas de algodón y poliéster de gramaje alto, costuras reforzadas en zonas de fricción y cuellos que mantienen forma tras lavados industriales. Pensados para personal que trabaja en almacén, línea de producción o servicio técnico.
Camisetas, gorras y bolsas de tela serigrafiadas para lanzamientos, ferias y aniversarios de empresa. Entregas parciales según el calendario del evento, con prueba física antes de la tirada completa.
Cuando el logotipo tiene detalles finos o el tejido no admite serigrafía, se resuelve con bordado. También combinamos ambas técnicas en una misma prenda, por ejemplo serigrafía en espalda y bordado en pecho.
Archivamos muestras físicas y fichas técnicas por cliente. Si una empresa produce en distintas ciudades, cada lote sale con la misma referencia para que las prendas no se diferencien entre sedes.
Antes de cotizar revisamos el uso previsto: exposición al sol, frecuencia de lavado, contacto con químicos. De ahí sale la recomendación de tejido y tinta, no al revés.
Si querés ver cómo aplicamos estas capacidades en un pedido concreto, revisá los criterios de trabajo en Approach o escribinos desde Contacto con el detalle del proyecto.
Cada programa que armamos parte de una pregunta concreta del cliente: cuántas piezas, con qué frecuencia, bajo qué condiciones de lavado y con qué margen de error de color. A partir de ahí definimos el proceso, la maquinaria y el tipo de tinta. Estos son los puntos que más pesan cuando una empresa privada decide producir merchandising o uniformes en volumen.
Cuando una campaña se entrega en varias tandas o se reimprime meses después, el tono tiene que coincidir. Trabajamos con fichas de Pantone y pruebas físicas antes de cada tirada, y guardamos el registro de mezcla por pedido para que el segundo lote no se note distinto del primero.
Las prensas de estaciones múltiples con control neumático de racle sostienen el registro durante jornadas completas. Eso importa cuando el pedido supera las mil piezas y no hay margen para reajustar la mesa cada dos horas. El secado intermedio también reduce el tiempo muerto entre cambios de diseño.
Para uniformes de planta y almacén usamos mezclas de algodón y poliéster de gramaje alto, con costuras reforzadas en puntos de fricción. La prenda tiene que mantener forma y color después de decenas de ciclos, no solo en la primera entrega. El bordado o la serigrafía se eligen según el uso real.
Muchos eventos y lanzamientos internos no necesitan todo el volumen de golpe. Coordinamos entregas por sede o por fecha, con el mismo control de color en cada envío. Esto evita acumular stock en depósito y permite ajustar cantidades si la convocatoria cambia sobre la marcha.
Revisamos el arte, el soporte y el destino de la prenda antes de cotizar. A veces conviene cambiar de tinta o de tejido para que el resultado dure lo que el cliente espera. Preferimos decirlo en esa instancia y no después de imprimir el lote completo.
Si querés ver cómo aplicamos estos criterios en un pedido real, podés revisar nuestro enfoque de trabajo o escribirnos directamente desde la página de contacto.